Sé que soy la perdedora. Antes me preguntaba si habría una ganadora. Ahora sé que sí. Pase lo que pase, soy la perdedora.
Ya jamás me buscará, ya jamás me mirará y sentirá lo que sentía, ya jamás mi mirada será su hogar.
Ya solo soy el día a día, la de siempre, la despeinada que no se cuida.
La magia se fue. La magia fue detrás de otra mujer.
El dolor es tan punzante e intenso que no puedo describirlo. Mi corazón esta hecho pedazos. La sangre me hierve. En mi cabeza siento constantes martillazos. Paso los días con fiebre y nauseas. ¿Algún día me recuperaré?
Siento ganas de morir. Y casi sé que moriré de tristeza.
Nunca seré suficiente. Nunca seré la única. Nunca seré la elegida.
Arráncame la vida... porque ya no queda nada más por arrancar.